Diario de una vida

Soy igual que ella

Ya no hay excusa. Es así y punto. Y no sé qué prefería si pensar que era así por como quizás le había tratado la vida, como le tratábamos a veces nosotros o porque como he comprobado ahora, vive amargada y solo quiere ser una victima. Lo peor de todo esto es que esa amargura me la estoy comiendo yo toda. Se está metiendo dentro de mi, pudriéndome. Esta logrando que adopte su misma actitud. Si una es lo que ha mamado desde pequeña, es como se acaba siendo.

 

Toda mi vida he odiado que me digan que soy igual que ella, porque no me gusta, ni su comportamiento, ni su forma de ver la vida ni nada de ella, y ahora sé que me he convertido en su mismo reflejo. Y no sé que más asco me da: si su victimismo o saber que yo soy igual que ella y que acabaré igual o peor si cabe.

Comentarios

No hay ningún comentario

Añadir un Comentario: